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TECNOLOGIA

Panasonic en Uruguay, una filosofía ganadora

Para el Representante de PANASONIC- PRO en Uruguay, Héctor Sumi, no fue fácil el camino. Su padre había llegado de Japón en los años 50 luego de una guerra que había destruido uno de los más increíbles países de la Tierra. Sumi contó a Brodcaster su historia y cómo llegó a liderar una de las marcas más importantes en el mercado uruguayo.

“Los emigrantes japoneses que viven en Uruguay, unas 400 familias, llegaron de rebote. Por ejemplo, mi padre había probado suerte en Paraguay, pero allí no había mucho futuro y se decidió por lo que, en aquella época, era considerada la Suiza de América, Uruguay. La mayoría de nuestra gente se había instalado en Brasil, pero Uruguay no era en sí una meta ambiciosa” cuenta Héctor Sumi.

El ejecutivo comenzó sus primeros contactos con Panasonic hace más de veinte años. Luego de haber estudiado en la UTU, muy joven se especializó por dos años en Japón, donde su experiencia fue muy rica. Allí profundizó sus estudios técnicos para conocer y reparar equipos: era la época aún de los cassettes, de los primeros VHS y comenzaba a hacerse fuerte la competencia con el otro grande SONY. A su vuelta a Uruguay, el joven técnico especializado comenzó a familiarizarse con los productos Panasonic y pronto su empresa se volvió Servicio Oficial.

Un gran desafío

Comenzaba el gran desafío en 1995, cuando el mercado profesional y amateur era 100% en manos de la otra gran marca japonesa. Coincidentemente, en esa misma época, Panasonic comenzaba una estrategia de mercado y producción de equipos profesionales y electrodomésticos para posicionarse y ganar espacios de mercado.

“Íbamos a los canales de TV y productoras de Uruguay y nadie conocía los productos Panasonic. Fue un principio muy duro porque lo poco que había de nuestra marca, las M2, máquinas que tenía Canal 10 y 12, no estaban bien representadas, se rompía algo y no había ni repuestos, ni forma de arreglarlas. En el año 1995 Panasonic lanzó el producto DVC-Pro, algo que revolucionó, no solamente nuestra empresa, sino también el mismo mercado. En esa época era todo Beta y Sony, nosotros teníamos que ganarnos un mercado a pulmón: de Panasonic solamente había M2, un equipo similar al Beta y había un producto de alta gama, el D3, equipo de grabación sin compresión que se había utilizado en los Juegos Olímpicos de Barcelona en el '92. Diez de esas unidades habían llegado a Uruguay utilizadas por los canales 10 y 12, pero lamentablemente Panasonic no le había dado a esos equipos el soporte adecuado y la imagen de la empresa no era buena. Nos encontramos con ese problema grave que tratamos de solucionar con trabajo y una agresiva filosofía empresarial”, cuenta el ejecutivo.

El comienzo de Sumi, luego de su vuelta de Japón fue de enorme sacrificio. Para un joven empresario en sus primeras armas una inversión de U$ 15.000 para adquirir herramientas especializadas para arreglar equipos profesionales y amateur, era una fortuna, sin embargo, el esfuerzo comenzó a dar sus frutos.

Los excelentes productos que respaldaba se imponían en un mercado cada vez más competitivo: era la época de los equipos D3 y los canales de TV, al ver que los productos tenían respaldo y garantía, incursionaron en la nueva marca con más confianza.

“Eran tiempos muy duros porque nos costó mucho convencer a nuestros clientes, pero ellos se dieron cuenta que ya podían contar con productos de excelente calidad y con un respaldo acorde. Ya en esas primeras épocas de DVC-Pro, Canal 4 nos compraron muchos equipos y tuvimos que ampliar también nuestra plantilla de trabajadores. A partir de esto conquistamos también la confianza de los otros canales y nació una relación que sigue siendo muy buena. Ya en ese período habíamos conquistado casi las totalidades del mercado semi-profesional, productoras, sociales y canales de cable del Interior. En el Interior tenemos casi el 98% del mercado de cámaras y equipos profesionales”, relata Sumi.

Líder del mercado

Hoy por hoy, luego de un gran trabajo, los canales, productoras y canales de cable confían en los productos PANASONIC tanto es así que el mercado está dividido prácticamente en dos con el otro gran competidor japonés.

PANASERVICE es una empresa moderna y pujante que, con sus 16 empleados, opera en la venta/servicio de productos Panasonic y otros. Cuenta con técnicos especializados que constantemente se adecuan a las exigencias cambiantes del progreso tecnológico.
“Hoy el gran desafío es el 3D y todos los productos son de HD, o sea de Alta Definición. Tenemos productos de alta gama como las cámaras P2 que operan en sistema hibrido, o sea MiniDV y HD, que nos han dado grandes satisfacciones. Se trata de productos amigables, fáciles de usar, con toda la tecnología disponible. Con respecto a la compatibilización de los productos entre los sistemas Sony y Panasonic, las empresas colaterales dedicadas a la fabricación de productos que operan con las distintas normas, han facilitado mucho al consumidor para que pueda trabajar tranquilamente con todas las memorias, sea las SD o las HC, que son memorias sólidas”, asegura el ejecutivo.

Héctor Sumi es un luchador, un japonés uruguayo con el espíritu y una filosofía ganadora que ha sabido proponer una metodología de trabajo que se adaptó muy bien a las exigencias de nuestro mercado y podríamos resumir esta nota con estas palabras.

“Brindamos total soporte a todos los productos que vendemos, siempre pensando que primero está el servicio. Para vender tenemos que tener buen servicio, no somos vendedores de cajas. Tenemos técnicos capacitados que, constantemente se están formando aquí y en el exterior: viajamos constantemente y también organizamos cursos en Uruguay. Somos una empresa de servicio y nuestra mentalidad es dar eso, un excelente servicio. Podemos brindar service para muchas marcas, tenemos que dar las solución total a nuestros clientes, desde la grabación, la edición, el play-out o la infraestructura dentro de un canal de TV o de una productora” sentencia Sumi.

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